Hay una pregunta que nos hacen casi siempre cuando explicamos lo que hace Tierra: ¿por qué la agricultura? Y la respuesta honesta es que no empezamos pensando en la agricultura, sino en un problema concreto, cómo hacer que un sistema biológico complejo, con decenas de variables interdependientes, se pueda optimizar con la misma lógica con la que se programa un algoritmo.
Gonzalo Gosálbez y Alejandro Bouhaben dejaron sus trabajos para intentar responder esa pregunta. Los algoritmos que hoy gobiernan el cultivo en nuestras instalaciones nacieron de la investigación universitaria de uno de los fundadores y se convirtieron, con el tiempo, en la base de TierraOS, nuestra plataforma propia de gestión agronómica que controla en tiempo real cada parámetro del cultivo, desde la receta de luz hasta la trazabilidad de cada lote.
Lo que empezó como pruebas a pequeña escala es hoy una instalación piloto-industrial real en Madrid, con producción activa de microgreens, brotes y aromáticos frescos para el canal HORECA premium de la ciudad.

Construir una startup deeptech en el sector agroalimentario no se hace solo. En estos dos años, Tierra ha contado con el respaldo de un ecosistema de innovación que ha acompañado el proyecto en distintas etapas: desde los primeros reconocimientos académicos hasta la validación institucional más reciente.
El proyecto fue distinguido con el Premio RISE de la UPM y seleccionado para el EIT ClimAccelerator Clean Cities, programa coordinado por la UPM en colaboración con EIT Climate-KIC. En paralelo, la incorporación al Madrid Food Innovation Hub en 2023 nos permitió conectar con el ecosistema agroalimentario madrileño y afinar el modelo de negocio en sus primeras fases. A eso se suma el sello de Empresa Innovadora de Base Tecnológica de ANCES.
Cada uno de estos pasos ha sumado contactos, perspectiva, y la confianza de saber que el proyecto tiene sentido más allá de nuestras propias convicciones
Hoy anunciamos que Tierra ha cerrado una ronda de financiación de 400.000 euros. La ronda incluye un préstamo participativo de 156.000 euros concedido por ENISA, la Empresa Nacional de Innovación, junto con el capital privado que ha acompañado el proyecto desde sus primeras etapas.
El respaldo de ENISA no es solo financiero. ENISA evalúa en profundidad la viabilidad tecnológica y el potencial de mercado de las empresas que financia. Que hayan apostado por Tierra es una validación del modelo que valoramos tanto como el capital en sí.
El destino de los fondos es concreto: ampliar la capacidad productiva de nuestra instalación en la Factoría Industrial de Vicálvaro, avanzar en el desarrollo de dos patentes propias y lanzar la siguiente versión de TierraOS con motor de recetas multiespecie.
Operamos desde La Factoría Industrial de Vicálvaro, una infraestructura del Ayuntamiento de Madrid integrada en el Plan de Industria 2025-2027 de la ciudad. El salto a esta instalación marcó el paso de una fase de pruebas a una operación real: espacio industrial, concesión demanial, y un entorno pensado para empresas que fabrican y desarrollan tecnología en Madrid.
Para una startup de agricultura vertical de precisión, la ubicación no es un detalle menor. Producir en el corazón de la ciudad que consumes significa ciclos de cultivo ajustados a la demanda real, entregas en menos de 48 horas desde la cosecha y una trazabilidad que los productores convencionales no pueden ofrecer.
Esta ronda es un punto de partida, no un destino. A medio plazo, Tierra trabaja en llevar su tecnología a otras instalaciones de agricultura controlada, tanto en España como en otros mercados europeos, a través de TierraOS y de alianzas con socios investigadores y productores.
Si eres chef, responsable de compras de un establecimiento HORECA en Madrid, o simplemente quieres saber más sobre lo que cultivamos, puedes escribirnos a hola@tierra.ag
Post Tags :
Share :
WhatsApp!